Dictamen N° 24338/2016
N° 24.338 Fecha: 31-III-2016 Se ha dirigido a esta Contraloría General una persona, bajo reserva de identidad, denunciando que la funcionaria Graciela Ávalos Castro, con diploma de arquitecto, ocupa el cargo de Directora de Administración y Finanzas de la Subsecretaría de Hacienda, en circunstancias que para servir dicho empleo estima que la preceptiva que indica exigiría título profesional de abogado, administrador público, contador auditor o ingeniero comercial de las menciones que señala. Requerido su informe, esa subsecretaría expresó que la servidora a que alude la persona denunciante, fue designada en abril de 2014, en un cargo de Jefe de División, grado 3 de la E.U.S., de la planta de directivos de la Secretaría y Administración General del Ministerio de Hacienda, asignándosele la función de Dirección de Administración y Finanzas. Enseguida, agrega que el referido empleo posee la calidad de exclusiva confianza, por lo que, acorde con la normativa pertinente, entiende que no le resultan aplicables los requisitos de ingreso y promoción para las plazas del estamento directivo y, por ende, el título profesional de quien lo sirva no se encontraría restringido a alguno de los diplomas que se mencionan en la denuncia. Sobre el particular, cabe manifestar que el artículo único del decreto con fuerza de ley N° 1, de 1990, del Ministerio de Hacienda, que adecuó las plantas de la Secretaría y Administración General de esa Secretaría de Estado, a lo dispuesto en el artículo 5° de la ley N° 18.834, contempla entre los cargos de exclusiva confianza, dos plazas de Jefe de División grado 3 de la E.U.S. A su vez, debe anotarse que el primero de los textos legales citados estableció alternativamente, en lo que interesa, como requisitos de ingreso y promoción del estamento directivo, los títulos de abogado, administrador público, contador auditor o ingeniero comercial mención en economía o administración de empresas. No obstante lo expresado, es menester aclarar que el decreto con fuerza de ley N° 61, de 21 de marzo de 1990, del ex Ministerio del Interior, modificó el citado decreto con fuerza de ley N° 1, de 1990, en el sentido de que los requisitos antes aludidos para los cargos directivos, no son aplicables a los empleos de exclusiva confianza, de modo que no era imperativo que la designación en estudio recayera en una persona que contara con uno de los referidos títulos, ajustándose a derecho que la Subsecretaría de Hacienda haya nombrado a alguien con diploma de arquitecto, atendido lo cual debe desestimarse la denuncia en análisis. Transcríbase a la Subsecretaría de Hacienda, al Área de Personal de la Administración de la División de Personal de la Administración del Estado de esta Contraloría General, y a la señora Graciela Ávalos Castro. Saluda atentamente a Ud. Por orden del Contralor General Patricia Arriagada Villouta Subcontralor General